domingo, 5 de mayo de 2013

GLOSARIO DE TÉRMINOS RELACIONADOS CON EL DESARROLLO PROFESIONAL DOCENTE


GLOSARIO DE TÉRMINOS RELACIONADOS CON EL DESARROLLO PROFESIONAL DOCENTE           

J. M. CH. R. Febrero de 2013.

AUTOFORMACIÓN

“Proceso en el que inciden mediaciones, pero cuya direccionalidad está determinada por el sujeto, que se forma. En este sentido la autoformación no es ajena al contexto sociohistórico y cultural, ni se limita a determinados conocimientos, actitudes, habilidades, destrezas y valores para una tarea determinada”. Saavedra (2001: 21).

CULTURA

“Maneras colectivas de pensar y de sentir, conjunto de costumbres, de instituciones y de obras que, en un medio dado, son a la vez, el efecto y el medio de la cultura personal de los que pertenecen al medio” Merani (1983: 44).

CULTURA ESCOLAR

Es la cultura propia de las escuelas y sus actividades.

DESARROLLO

Cambio progresivo de un organismo. Merani (1983: 50).

“Biológicamente es el crecimiento o cambios corporales cuantitativos y cualitativos de una persona, la evolución progresivamente compleja y diferencial de las estructuras funcionales orgánicas y mentales de un organismo, la progresiva aparición de los cambios morfológicos y de comportamientos que no son efecto del aprendizaje”. Saavedra (2001: 49)

DESARROLLO PROFESIONAL

Construcción progresiva de un profesional, para estar a la altura de las exigencias de su profesión, mientras la ejerce.

DESPROFESIONALIZACIÓN DEL PROFESORADO

Proceso institucional en el que al docente se le trata o se le remunera como un empleado, privándolo de su autonomía y poder de decisión.

DOCENCIA

“El término docencia, según Martiniano Arredondo,’ hace referencia a situaciones educativas en las que se realiza un proceso de enseñanza – aprendizaje en las que existe un nivel de institucionalidad con finalidades explícitas; en las que, finalmente, la acción educativa es estructurada y organizada, a través de una tecnología, para la consecución de los resultados buscados. La docencia, al igual que la educación, puede ser entendida en tres sentidos fundamentales: como sistema, como producto y como proceso’.” Chabolla (2009:46).

DOCENTE

Definición propuesta por la UNESCO: Todas las personas que en las escuelas, se ocupan de la educación de los alumnos.

“A esta definición, quizás un poco restrictiva, C. V. Good (Dictionary of Education) opone una más amplia:

a)    Persona oficialmente encargada de guiar o dirigir las experiencias de los alumnos o de los estudiantes en una institución pública o privada.

b)    Persona que, gracias a su experiencia rica en o excepcional, puede contribuir al crecimiento y al desarrollo de otras personas que entran en contacto con ella.

c)    Persona que instruye a otras”. Mialaret (1984: 154).

FORMACIÓN

“Enseñanza gradual, lenta, dirigida a dar orientación particular al que aprende y a encuadrar sus conocimientos según directivas bien definidas, conformes con exigencias científicas, profesionales, etc,”. Merani (1983:70).

“El resultado o efecto producido en una persona por la acción de formarla o formarse”. Zarzar Charur  ( 2003: 29).

FORMACIÓN DE FORMADORES

“Se trata de una formación para la formación, generalmente de adultos, de orden profesional, sin precisar el contenido, es la formación en sí misma. La formación de formadores se refiere mayormente a la formación profesional de docentes, campo en el que se concentra la discusión ideológica, porque se le concibe como uno de los factores definitorios del sistema educativo y aún de la sociedad”. Saavedra (2001: 77).

FORMACIÓN DEL PROFESORADO

“Comprende la formación científica, la cual consiste en la adquisición de los conocimientos  científicos que habrán de enseñarse; la formación pedagógica, que consiste en el dominio de procedimientos didácticos, tecnológicos, psicológicos que capacitan a los profesores para enseñar; la formación práctica, que consiste en el dominio de destrezas , técnicas y procedimientos; y la formación actitudinal, que consiste en la génesis de una conciencia y un espíritu para sustentar su desempeño en la enseñanza”. Saavedra (2001: 78).

 

FORMACIÓN INICIAL DEL PROFESORADO

“Se entiende por formación inicial la contenida en los currículos formales administrados por instituciones organizadas para ese propósito específico. En los países miembros de la Organización de Cooperación Económica para el Desarrollo Económico (OCDE) se distinguen tres tipos de modelos o sistemas: el modelo concurrente de formación inicial del profesorado de preescolar y primaria, caracterizado por el predominio del entrenamiento profesional práctico, realizada generalmente en instituciones no universitarias, con una duración entre tres y cuatro años; el modelo secuencial de formación del profesorado de secundaria, cuya pedagogía suele ser exclusivamente académica durante un periodo de cuatro a cinco años, en instituciones de rango universitario; el modelo mixto de formación unificada para profesores de educación preescolar, primaria y secundaria, con variaciones curriculares en función del universo de trabajo en que se pretende impartir la docencia”. Saavedra (2001: 80).

FORMACIÓN INICIAL, Modelos de la

“Los modelos dominantes de la formación inicial de profesores mantienen cuatro constantes: formación académica de tipo general: formación profesional con elementos filosóficos, psicológicos, sociológicos y pedagógicos; información relativa a la disciplina en la que el futuro docente ejercerá, y práctica de la docencia y de las actividades paraescolares.

“El modelo anglosajón ofrece una formación didáctica que enfatiza la metodología; el modelo alemán dispone de maestros especialistas, con los cuales colaboran los profesores, aportando sus conocimientos didácticos; el modelo español propone una especialización por materias específicas, privilegiando la formación académica y el dominio de una metodología interdisciplinaria y de globalización”. Saavedra (2001: 80).

FORMACIÓN PERMANTENTE

“El concepto de formación permanente ha nacido de la reflexión sobre la evolución de las condiciones técnicas, económicas, sociales y culturales de la sociedad, y su originalidad viene del hecho de que la formación no está considerada como la consecuencia sino como el elemento motor del cambio. Por ello la formación permanente de los profesores constituye un factor de innovación pedagógica. Les permite adoptar una nueva concepción de su papel y les invita a modificar en consecuencia sus actitudes y sus comportamientos”. Mialaret (1984: 236).

HÁBITUS

IDENTIDAD

Puede entenderse como una respuesta a la pregunta ¿quién soy en este momento? Marcelo y Vaillant (2009: 36).

IDENTIDAD PROFESIONAL DOCENTE

Es la forma como los profesores se definen a sí mismos y sus características son las siguientes:

a)    Es un proceso evolutivo de interpretación y reinterpretación de la experiencia

b)    Implica tanto a la persona como al contexto

c)    Está compuesta por sub- identidades más o menos relacionadas entre sí

d)    Contribuye a la percepción de auto- eficacia, motivación, compromiso y satisfacción en el trabajo del profesorado. Marcelo y Vaillant (2009: 36).

IMAGINARIO

“Representación de algo. Es imaginario todo lo que, como sombra, no tiene existencia propia y de la cual, a la luz de la vida, no se podría concebir su ausencia”. Merani (1983: 82).

IMAGINARIO COLECTIVO

“Es el conjunto de representaciones míticas y simbólicas propias de un grupo social”. Chabolla (2009: 61).

PERFIL PROFESIONAL

“Síntesis de las tareas laborales de los conocimientos, capacidades y habilidades requeridas para ellas, así como de las características sociales que se vinculan con una profesión, según un acuerdo social general a cierto plazo (estado formativo de quien tiene la profesión, prestigio social, ingresos, situación vital, área de trabajo, grado de responsabilidad y cogestión en la profesión). El p.p., que se le atribuye a una persona, es de importancia central para el sentimiento de autovalía de quien ejerce una actividad remunerada y, dado el caso, para el de sus parientes así como para su posición y rango en la sociedad.” Schaub y Zenke (2001: 143).

PRÁCTICA

“La actividad psicomotriz ejercida en vista de un objetivo. En didáctica, lección de aplicación de conocimientos cuyas fases son: a) formación del modelo interno, b) ejecución, c) control”. Merani (1983: 119).

Para Adela Cortina una práctica es una actividad social en la que cooperan distintas personas y que persiguen ciertos bienes internos, propios de dicha actividad.

Así por ejemplo, son bienes internos de la práctica docente de los maestros, que los estudiantes se eduquen como personas y aprendan lo necesario para desarrollar sus potencialidades en su medio.

PRÁCTICA DOCENTE

Según Fierro y otros, es “una praxis social, objetiva e intencional en la que intervienen los significados, las percepciones y las acciones de los agentes implicados en el proceso –maestros, alumnos, autoridades educativas y padres de familia-, así como los aspectos político – institucionales, administrativos y normativos que, según el proyecto educativo de cada país, delimitan la función del maestro”.

PRÁCTICUM  REFLEXIVO

“A partir de una crisis en la formación de los profesionales, Donald A. Schön (1992) propone una epistemología de la práctica, la cual se basa en la acción y en la reflexión en la acción y de donde procede la idea de un practicum reflexivo. Esta idea sugiere el ‘…aprender haciendo, la tutorización antes que la enseñanza y el diálogo entre el tutor y el estudiante sobre la mutua reflexión en la acción’.”

“El practicum reflexivo cumple la función de superar la lógica disciplinaria, competitiva, personalizada y acrítica de la enseñanza universitaria, por una centrada en el aprender haciendo, capaz de modificar y reconstruir continuamente los objetos de conocimiento”. Saavedra (2001: 133).

PRÁCTICA SOCRÁTICA

Se trata de una estrategia didáctica que, según Eyzaguirre y otros, consiste en la exploración profunda de las ideas mediante el uso de preguntas y la conducción del diálogo, a partir de la lectura y análisis de un texto determinado.

 

PROFESIÓN

“Ejercicio de conocimientos especializados adquiridos mediante estudios formales, que generalmente requiere reconocimiento del Estado” ANUIES (2000:133)

 

PROFESIONALIZACIÓN

Formación de un determinado perfil profesional mediante el establecimiento de actividades y competencias, períodos y contenidos formativos así como reglamentos de examen. Los criterios básicos para el reconocimiento de un oficio profesionalizado –que no lo puede ejercer un lego-, son una formación especializada y un área de actividad monopolizada, como es p. ej., el caso de los médicos. En las profesiones pedagógicas, a la hora de juzgar el grado de p. existe una diferencia entre empleados en jardines de infancia o educadores, profesores de escuela primaria y profesores de instituto de enseñanza secundaria. A la formación científica específica de un profesor de enseñanza secundaria se le atribuye un grado de p. más elevado que a la labor didáctica, pedagógica y de diagnóstico de un profesor asesor en una escuela primara.” Schaub y Zenke (2001: 148).

 

PROLETARIZACIÓN DEL PROFESORADO

Diferencias entre la proletarización y la profesionalización docente:

La proletarización de los docentes se caracteriza por:

a) Desconfianza en el profesorado

b) Desprestigio social de su tarea

c) Descalificación docente

d) El conocimiento profesional es elaborado desde fuera de las aulas, los patios escolares y desde arriba del profesorado

e) Los expertos en enseñanza escolar son agentes externos

f) Control laboral externo: agentes externos dictan al profesorado lo que tienen que hacer

g) Intensificación del puesto de trabajo: exigencia de otros quehaceres administrativos más allá de la docencia.

h) Burocratización docente

i) Racionalidad técnica

j) Tecnificación del puesto de trabajo

k) El profesor sirve al material

l) Materiales a prueba de profesores.

 

La profesionalización de los docentes se caracteriza por:

a) Confianza en el profesorado

b) Reconocimiento social de su tarea laboral

c) Calificación docente

d) El conocimiento profesional es elaborado desde dentro del proceso enseñanza – aprendizaje y desde la práctica del profesorado

e) Los expertos en enseñanza escolar son los profesores, el profesorado.

f) Autonomía profesional. El profesor hace lo que considera conveniente, de acuerdo con su formación y experiencia.

g) Desarrollo profesional: facilitación de recursos y estímulos que potencian la innovación pedagógica del profesorado.

h) Calidad docente

i) Racionalidad práctica

j) La tecnología es subsidiaria

k) El profesor se sirve del material

l) Materiales como instrumentos de experimentación.

( es.scribd.com/ 19/12/2009. Fecha de consulta: 25 de enero de 2013.)

 

SISTEMA

“Conjunto de proposiciones científicas y filosóficas que constituyen un todo orgánico, considerado en su coherencia intrínseca más bien que en su correspondencia con la realidad. El significado de sistema es más general que el de teoría, al que en algunos aspectos se aproxima”. Merani (1983: 136).

SISTEMA ESCOLAR

“El sistema regular de educación formal graduada que incluye los niveles básico, medio y superior. Comprende las concepciones educativa y jurídica, el modelo de planeamiento, las instituciones y las políticas de desarrollo educativo contextualizadas en el desarrollo económico y cultural de un pueblo”.Saavedra (2001: 144).

 

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FUENTES CONSULTADAS

ANUIES (2000) Programas Institucionales de Tutoría. México. Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior.

Cortina, Adela. (2009) Ética para las profesiones del siglo XXI. León, Gto. Universidad Iberoamericana.

Chabolla Romero, Juan Manuel (2009) Glosario de términos relacionados con la educación. Celaya, Gto. Instituto Tecnológico de Celaya.

Eyzaguirre B. Alejandra et al. (2003) Manual para seminarios socráticos. Santiago de Chile. Ed. Cuatro Vientos.

Fierro, Cecilia y otros. (2008) Transformando la práctica docente. Una propuesta basada en la investigación acción. México. Ed. Paidós.

Merani, Alberto L. (1983) Diccionario de Pedagogía. Barcelona. Grijalbo.

Mialaret, Gaston (1984) Diccionario de Ciencias de la Educación. Barcelona. Oikos – tau.

Saavedra R. Manuel S. (2001) Diccionario de Pedagogía. México. Ed. Pax.

Schaub, Horst y Karl G. Zenke. (2001) Diccionario Akal de Pedagogía. Madrid. Akal.

Zarzar Charur, Carlos. (2003) La formación integral del alumno: qué es o cómo propiciarla. México. Fondo de Cultura Económica.

 

lunes, 30 de abril de 2012

LA REDACCIÓN DE TEXTOS ACADÉMICOS ELABORADOS POR LOS DOCENTES, COMO ESTRATEGIA DIDÁCTICA PARA EL APRENDIZAJE DE LOS ESTUDIANTES EN LICENCIATURA


Juan Manuel Chabolla Romero

“…al escribir se ponen en marcha procesos de aprendizaje que no siempre ocurren en ausencia de la producción escrita” (Paula Carlino 2006: 24).

El título del presente escrito es un poco largo en aras de la precisión y  para no dejar lugar a dudas acerca de quién hace qué, para quiénes, en dónde y con qué propósito. Veamos en forma somera cada uno de los elementos que lo conforman.

Redacción de textos académicos.
 Todos sabemos que redactar consiste en poner por escrito y en orden algo sucedido o pensado con anterioridad; pero ¿Por qué de textos académicos? porque  de acuerdo con Carlino (2006:87), se trata de aquellos textos que se utilizan para enseñar y aprender en las universidades y que se derivan de los textos científicos. Ejemplos de éstos, son los materiales de cátedra, manuales, libros y capítulos. En esta ocasión me referiré tan sólo a los libros de texto; aquéllos que están escritos en prosa discursiva, que abarcan los contenidos programáticos de un curso específico y que están enriquecidos por su correspondiente aparato didáctico para hacer posible el cumplimiento de los objetivos del curso, tanto los que se refieren a los contenidos como a las habilidades y a las actitudes.

¿Qué se entiende por aparato didáctico?

Por aparato didáctico ha de entenderse aquí,  al conjunto de elementos pedagógicos complementarios para que el estudiante sitúe, organice, ejercite, refuerce, aplique, relacione, transfiera o amplíe aquellos aprendizajes construidos  al estudiar la unidad o capítulo. (Chabolla 1995:73).
Entre los elementos que pueden conformar el aparato didáctico de un curso encontramos los siguientes, a sabiendas de que no son los únicos: el esquema, la introducción o presentación y el objetivo de la unidad; un resumen de la misma, elaborado por cada estudiante con sus propias palabras, un glosario especializado para entender el significado de las palabras  de difícil comprensión, ejercicios para ser resueltos en clase y actividades extra clase; problemas, cuestionarios, indagaciones breves, lecturas complementarias (incluidas in extenso en el libro) y la bibliografía básica de la unidad. En una editorial sus libros de texto incluyen además, el apartado llamado los investigadores opinan, o los estudiantes opinan; el esquema general del libro y cuatro apéndices al final del mismo. (Cfr. Hernández Sampieri et al. 2003).

Elaborados por los docentes.
¿Por qué recalcar que sean elaborados por los docentes? Para insistir que los redactores han de ser docentes de la propia institución (o de instituciones hermanas como el Sistema Nacional de Institutos Tecnológicos) para adecuar los libros a los siguientes propósitos educativos explícitos:

a)    Que respondan a un programa de estudios y que a su vez formen parte de un plan de estudios específico y vigente en la institución que lo produce.
b)    Que para su publicación, difusión y comercialización cuenten con el apoyo efectivo de la institución o sistema correspondiente, con base en una normativa formal de su obra editorial, que incluya un presupuesto suficiente, horas de descarga para los autores durante el proceso de elaboración del libro y el pago de regalías conforme al derecho de autor.
c)    Desterrar de las aulas, aconseja Carlino, la subcultura de los materiales fotocopiados con todas las malas costumbres que trae consigo: violación a los derechos de autor, escasa calidad visual de las copias, lecturas hechas ignorando el contexto, que muchas veces no vienen con los datos bibliográficos o hemerográficos necesarios, falta de las introducciones explicativas que son tan necesarias. Todas las deficiencias anteriores impiden que el lector ubique correctamente al texto en cuestión.

Textos  utilizados como estrategia didáctica para el aprendizaje de los estudiantes

No basta, entonces, con elaborar, publicar, distribuir y pedir a los estudiantes que cada quien consiga los libros y los lea. Con esto señalo la importancia de que cada libro de texto sea utilizado habitualmente en clase como una estrategia didáctica en toda forma hasta agotar sus posibilidades educativas, para que los estudiantes, interactuando con sus compañeros, con el maestro y las páginas de la obra, construyan nuevos conocimientos, desarrollen habilidades y asuman las actitudes deseables en lo psicológico, metodológico y ético.

¿Por qué en licenciatura?
Con esto sólo quiero decir que después de la licenciatura ya no es conveniente que predominen los libros de texto sino los textos científicos, entendiendo por éstos, según Carlino, los que han sido elaborados por investigadores, para hacer circular entre la comunidad de investigadores, como son: los artículos de revistas de investigación, las tesis de posgrado, las ponencias presentadas en congresos nacionales e internacionales, los informes y proyectos de investigación, la solicitud de subsidios y demás.
Para que los estudiantes de recién ingreso al posgrado obtengan el mayor provecho posible de los textos científicos, conviene subrayar la necesidad de la asesoría directa del catedrático correspondiente, mediante diversas estrategias como pueden ser: la lectura comentada, la explicación introductoria del seminario correspondiente que insiste en aspectos tales como el rigor conceptual, los principios en los que se basa la disciplina y los criterios predominantes dentro de la misma, así como las orientaciones metodológicas pertinentes.




Manejo de códigos

Según el Instituto Cervantes (IC) un código es un “conjunto de signos y reglas relacionados entre sí. Emisor y receptor deben conocerlo para que se establezca la comunicación” (IC 2007: 503). Sobre el particular, sigo pensando que “para elaborar un buen libro de texto se requieren tres dominios: del idioma en el cual se escribe, del contenido temático y de la didáctica. Naturalmente que la adquisición de estos tres dominios exige tiempo y estudio…” (Chabolla 2006: 35)  Con respecto al primer dominio, mi manera de pensar ha cambiado después de leer a Cassany, pues ya no se refiere al idioma, en general; sino al código escrito del mismo, en lo particular.

1- El código escrito del idioma en que será redactado el libro (en español)
2- El código propio de la disciplina que aborda la obra
3- El código académico, es decir, el conocimiento de la didáctica.

1-    El código escrito

Sabemos que el código escrito de un idioma es sustancialmente distinto al código oral; y que, por lo mismo, aquel consejo de “escribe como hablas”  no es aplicable, en la mayoría de los casos.

 El manejo del código escrito supone el desarrollo de dos tipos de habilidades: formales y estructurales (Cassany 1993).

Las habilidades formales son las reglas gramaticales: fonéticas, ortográficas, sintácticas y léxicas.
Las habilidades estructurales son: adecuación, coherencia y cohesión, tomando en cuenta que cualquier lengua presenta variaciones, según las diferentes situaciones comunicativas.

Respecto a las habilidades formales y de acuerdo con el IC, la gramática “es la parte de la lingüística que estudia la forma, la función y la combinación de las palabras para constituir oraciones”; la fonética “estudia cómo se producen y qué características articulatorias, acústicas y perceptivas tienen los sonidos del habla”, principalmente del español que se habla en nuestro país; la ortografía es “el conjunto de normas que regulan la escritura de una lengua” Diccionario de la Real Academia Española (DRAE); la sintaxis “parte de la gramática que enseña a coordinar y unir las palabras para formar las oraciones y expresar conceptos” (DRAE); y el léxico “es el repertorio de palabras de una lengua recogidas en los diccionarios” (IC).

N. B. La lingüística es la ciencia del lenguaje. Perteneciente o relativo al lenguaje. (DRAE).

En cuanto a las  habilidades estructurales, la adecuación  “es la propiedad del texto que determina la variedad y el registro que hay que usar”  (Cassany 1993: 29). La variedad se refiere a la dialectal o a la estándar. En el caso de un libro de texto lo más conveniente es utilizar la variedad estándar para que cualquier hablante lo entienda. El registro puede ser general o específico; oral o escrito; formal o informal. En el caso que nos ocupa conviene que el registro sea específico, escrito y formal porque se trata de abordar una asignatura en especial, por escrito y de una manera formal, tratándose de un texto con fines académicos.

Dicho de otra manera, “la adecuación es una propiedad discursiva que se relaciona con el cumplimiento de las normas que afectan a la constitución de un texto, en relación con el receptor, con el objeto o con la situación, con el tema, el marco espacio – temporal y la situación comunicativa discursiva” (IC 2007: 501).  

Esta propiedad, de acuerdo con Munguía (2009; 20) “se refiere entre otras cosas, al empleo de una variedad de lenguaje acorde con el tipo de texto que se está escribiendo; por ejemplo, sería inapropiado o inadecuado utilizar en una tesis o artículo científico, palabras o expresiones del habla coloquial o regional, por ejemplo: en la entrevista uno de los cuates dijo la neta”.

La coherencia “es la propiedad del texto que selecciona la información (relevante/irrelevante) y organiza la estructura comunicativa de una manera determinada (introducción, desarrollo, conclusiones, etc.)” (Cassany 1993: 30). Esta cualidad “se refiere al desarrollo lógico de un tema, es decir, al enlace entre cada una de las ideas o argumentos presentados en un texto sin caer en contradicciones…” (Munguía 2009; 20).

En términos del IC “la coherencia es la propiedad textual en la que se conjugan los elementos léxicos, semánticos, gramaticales y pragmáticos en estrecha conexión con el tema tratado y con la intención proyectada” (2007: 503).

N. B. la pragmática “estudia el significado que adquiere el lenguaje al ser usado en un contexto determinado. Por ello tienen en cuenta la relación existente entre el lenguaje y el uso que hace el hablante del lenguaje” (IC 2002: 510).

La cohesión se refiere a l unidad que ha de tener todo texto; las oraciones que componen el escrito estarán enlazadas entre sí, mediante el uso de conjunciones, signos de puntuación, sinónimos o pronombres para no repetir la misma palabra. “Un texto sin cohesión, sería una lista de frases sin enlazar” (Munguía 2009;20).  

N. B. “La semántica es la parte de la lingüística que estudia el significado de las palabras y el sentido de las oraciones” (IC 2007: 512).

Cassany sostiene que  la mejor manera de dominar el código escrito es la lectura por gusto.

2-    El código propio de la disciplina

Durante mucho tiempo me sentía muy ufano cuando a los participantes del Seminario de redacción académica les hacía ver las diferencias entre la redacción literaria y la redacción técnica; pero después de haber leído a Paula Carlino me di cuenta de que me había quedado corto, porque cada una de las disciplinas que se estudian en las licenciaturas tiene su propio código y toca a los maestros iniciar a los estudiantes en el código correspondiente que está conformado por un conjunto de conceptos y modos específicos de pensar vinculados a formas particulares de escribir (Carlino 2006: 21).

De aquí el porqué “la naturaleza de lo que debe ser aprendido (leer y escribir textos específicos de cada asignatura en el marco de las prácticas académicas disciplinares) exige un abordaje dentro del contexto propio de cada materia” (Carlino 2006: 22).

3-    El código académico.

El tercer dominio que necesita el maestro que desea redactar un libro de texto es el código académico, es decir, contar con una mínima formación docente que le permita entender algunas cosas fundamentales en el proceso de enseñanza - aprendizaje.

Los estudiantes construyen el conocimiento a partir de lo que ya saben y casi siempre lo logran con la ayuda de los demás: sus compañeros y sus maestros. De aquí la importancia de que cada docente establezca en el aula, taller o laboratorio, las condiciones mínimas para crear un ambiente de aprendizaje.

Cualquier ambiente de aprendizaje requiere de ciertas condiciones, empezando por el orden porque en el caos no puede florecer nada que valga la pena. Pero el orden es fruto del convencimiento y de una propuesta didáctica basada en ciertos principios, tales como la honestidad, el respeto, la cordialidad, la confianza y el trabajo académico.

Con esas bases es posible y deseable establecer con los estudiantes (y cada uno de ellos con sus demás compañeros) una relación siempre comunicativa y no imperativa.

Conviene entonces, que la organización del trabajo en clase, que es nuestra responsabilidad, y las reglas negociadas y establecidas, sean claras, racionales y orientadas al bienestar de todos para que nadie se sienta marginado o inseguro, sino  integrado  a un grupo de personas y ciudadanos que se está formando para ser profesionistas de valía.

Es preciso que nos asumamos como profesionistas de la educación en lo que decimos, hacemos, omitimos y somos.
Que dejemos a un lado etiquetas, poses y caretas.
Que invitemos a los estudiantes a que sean responsables de su propio aprendizaje y de su propia formación, de la que nosotros somos corresponsables.
Respetarlos y fomentar en ellos la autoexigencia, la autoestima y el compañerismo.
Contagiarles el gusto por lo que hacemos en clase, por lo que aprendemos y sazonarlo con sentido del humor,
Fomentar en ellos la autoconfianza y el espíritu de búsqueda; que sepan que tienen derecho a equivocarse sin que haya represalias” (Chabolla 2002: 18).


La composición de textos

En un buen proceso de composición, el autor (Cassany op. cit.):

-       Es consciente de los lectores potenciales del texto, en nuestro caso, los estudiantes de licenciatura; quiénes son, qué características tienen y cómo es la situación comunicativa. (Ayuda pensar que nuestro lector es un ser querido).
-       Planifica la estructura, hace un esquema
-       Escribe por fragmentos y los relee para corregirlos.
-       Revisa, corrige, retoca.
-       En vez de seguir un proceso lineal, escribiendo todo de principio a fin,  sigue un proceso recursivo y cíclico, en donde la estructura inicial se reformula a medida en que tiene nuevas ideas que no estaban incluidas desde el principio.
-       En caso de duda, ignorancia o no saber cómo continuar, acude a las estrategias de apoyo, como serían: la mnemotecnia, consulta de libros o diccionarios especializados, o bien, preguntar a amigos y colegas para conseguir aquella información que no tiene y necesita.
-       Hace esquemas y resume textos. Para los esquemas, analiza primero los marcadores estructurales (como las conjunciones y los enlaces que establecen relaciones entre fragmentos de textos) y después representa su estructura en forma jerárquica.
-       Para resumir textos, identifica primero la información importante del original y posteriormente la transforma en enunciados claros y breves.

Antes de concluir este apartado, conviene tener presente dos recomendaciones:
Al abordar un tema, hacerlo a partir de lo que los estudiantes ya conocen, de sus conocimientos previos;  pero, al mismo tiempo, no dar por supuestos saberes que los estudiantes no tienen.



Trabajo individual: elaboración por etapas

En cuanto a los procesos académicos para elaborar un libro de texto, la experiencia señala que se ha de proceder por etapas.

En efecto, es raro que, de buenas a primeras, un maestro redacte con éxito un buen libro de texto; lo común es que se proceda por etapas, una vez que el docente tiene suficiente dominio de la asignatura y un conocimiento aceptable de  la didáctica, entendida como el arte de intervenir con acierto en el proceso de enseñanza – aprendizaje propio de la educación formal.

Primera etapa: Tomar apuntes de clase.
Aquí es importante detenerse para aclarar los términos que muchas veces se confunden. No es lo mismo escribir apuntes que elaborar notas. Como estudiantes algunas veces no hemos podido estar presentes en un curso o en una conferencia de nuestro interés  y le hemos pedido a algún compañero “préstame tus apuntes”, pensando que con leer esos apuntes es suficiente para ponernos al corriente. Sin embargo, a la hora de leerlos, nos hemos decepcionado porque no contienen lo que nosotros esperamos y entonces nos hemos visto obligados a pedir explicaciones sobre algunos temas  que no aparecen y otros que sí, pero en lenguaje cifrado, en un código que sólo el autor conoce.
La explicación de lo anterior es muy sencilla: cada quien toma apuntes de lo que le interesa y en la forma que le conviene, porque éstos son personales e intransferibles.
En nuestros apuntes usamos nuestras propias claves y lo que ya sabemos lo omitimos tranquilamente; porque no lo necesitamos.  

Segunda etapa: Notas para un curso.
Los apuntes de la etapa anterior se traducen a términos comunicativos (emisor – receptor)  sin omitir nada y explicando todos los temas de un curso con la mayor claridad, incluyendo aclaraciones, ejemplos, citas, anécdotas y todo cuanto ayude a que los estudiantes entiendan y puedan aprender lo que ahí se expone.
 Estas notas se pasan en limpio, se reproducen, se reparten en clase y se trabaja con ellas; y una vez terminado el tema, la unidad o el capítulo, el maestro hace las correcciones necesarias a los errores y las omisiones detectados tanto de forma como de contenido: errores de redacción, imprecisiones, generalizaciones abusivas, oscuridad en las explicaciones, ejemplos mal seleccionados; se exponen los enfoques más reconocidos y se  subsanan lagunas de contextualización: el qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué y demás.

Tercera etapa: Redacción didáctica y pilotaje.
Con base en la experiencia anterior, ahora se redacta cada una de las unidades del curso pero incluyendo el aparato didáctico correspondiente. Se trabaja el texto con el grupo para afinarlo, tomando en cuenta que el aparato didáctico no estaba incluido en la etapa anterior.

Cuarta etapa: Redacción final, lista para la primera edición.
 Una vez hechas las correcciones, adiciones y supresiones del caso, se pone el original a disposición de la instancia correspondiente para ser sometido a un arbitraje de ciego a ciego entre especialistas de la asignatura con miras a su publicación.

Trabajo colegiado

Cuando el texto es elaborado por un equipo de docentes, se reparte la redacción de las unidades y se pueden reducir las etapas siempre y cuando se mantenga la redacción recursiva (generar, desarrollar, redactar, revisar, corregir y pasar en limpio), el pilotaje y el arbitraje de ciego a ciego.

A manera de conclusión

 Todos sabemos que la economía y la política de nuestro país, está en manos de unos cuantos y que es  necesario  sacudirnos semejante dependencia; también sabemos que esta tarea rebasa nuestras posibilidades individuales inmediatas. Pero lo que sí está en nuestras manos y desde ahora, es que seamos capaces de alcanzar nuestra independencia intelectual; pensar y actuar por nosotros mismos.  Para lograrlo necesitamos leer más, reflexionar más, dedicarle menos tiempo al hedonismo y al entretenimiento visual. Pero eso no es todo, como docentes de educación superior, no permitamos que sean otros los que hablen y escriban por nosotros. No seremos escritores profesionales pero somos profesionistas de la educación que tenemos mucho qué compartir y comunicar, además de un legado qué dejar a nuestros estudiantes y a las generaciones que vienen. ¡Empecemos hoy!






Bibliografía Consultada


Carlino, Paula (2006) Escribir, leer y aprender en la universidad. Buenos Aires. Fondo de Cultura Económica.
Cassany, Daniel (1993) Describir el escribir. Barcelona. Paidós.
Chabolla Romero, Juan Manuel. (2006)  Escritos y eventos académicos. Celaya, Gto. Instituto Tecnológico de Celaya.
__________________________ (2002) Guía para docentes linces. Celaya, Gto. Instituto Tecnológico de Celaya.
__________________________ (1995) Cómo redactar textos para el aprendizaje. México, D.F. Ed. Trillas.
Instituto Cervantes (2007) Saber escribir. México, D. F. Ed. Aguilar
Munguía Zatarain, Irma (2009) Líneas y perfiles de la investigación y la escritura. México, D.F.


Notas acerca del fascículo de Adela Cortina titulado: Ética para las profesiones del siglo XXI  y editado por la UIA de León en 2009.

JMCHR

Una práctica es una actividad social en la que cooperan distintas personas y que persiguen ciertos bienes internos propios de esa actividad.

En la antigüedad Aristóteles distingue entre praxis y poiesis. Mientras la primera abarca las actividades que en sí mismas tienen un bien interno, la segunda tiene como resultado un bien externo.

Para poder alcanzar el bien interno la areté: la virtud o excelencia; es decir, que se realicen los valores centrales de esa actividad, como por ejemplo, en el político, el bien común y en el médico, la salud de los pacientes.
Por su parte, el primer bien interno o valor central de la universidad es la formación de profesionistas.

Según MacIntyre, para los profesionistas es esencial que desarrollen las virtudes o excelencias orientadas hacia el bien interno de su profesión; que realicen los valores centrales propios de ella.

En todas las actividades sociales cooperativas se consiguen ciertos bienes externos, que son fundamentalmente: el dinero, el prestigio y el poder.

Según la ética profesional, no podemos cambiar los bienes internos de nuestra profesión, por los bienes externos. De otra manera, el profesionista se corrompe.

Más adelante la autora afirma que las universidades necesitan ser comunidades en donde todos se habitúen a deliberar, criticar, argumentar, aceptar la crítica. Si no hay comunidad, no hay una verdadera universidad.

Esa comunidad ha de forjar el carácter de los estudiantes, alejarlos de dogmatismos y de fundamentalismos, pero, además,  formarlos con un sentido de la historia, un proyecto del futuro para que nuestro mundo sea diferente.

También señala que las universidades en la actualidad atraviesan por una crisis que tiene los siguientes rasgos:
a)    La excesiva fragmentación de los saberes
b)    Su enorme burocratización
c)    La masificación (que no es tan mala si sabemos organizarnos)
d)    La ingerencia del mercado.

Acerca del primer rasgo, Cortina señala lo siguiente: “Hay que recuperar la unidad del saber. Yo propondría un tipo de ética aplicada que trate de reflexionar en cada una de las carreras  o en cada uno de los ámbitos profesionales sobre cuáles son los bienes internos de la profesión, las excelencias del carácter que hay que buscar, cómo hacerlo y cuáles son los principios de la profesión”. (p.30)

El mercado está demasiado ligado a la universidad y es el que le exige a ésta que sus egresados tengan determinadas características. Sin embargo, además de las necesidades del mercado, la sociedad tiene otras necesidades para las que hace falta profesionistas preparados.

Más adelante Cortina señala: “No podemos hacer nuestras universidades ni formar a nuestros profesionales de espaldas a los problemas de la realidad. La cuestión no es sólo lo que demanda el mercado sino lo que necesita la sociedad, y nosotros tenemos que dar lo que necesita la sociedad, con lo cual me parece fundamental un marco de justicia.”  (p.29).

No podría terminar estas notas sin agregar los tres principios de ética aplicada que propone la autora para las universidades actuales y para la vida misma: tratar a los humanos como fines en sí mismos, no como medios; considerar siempre la opinión de los afectados al tomar decisiones importantes; así como siempre pensar en el medio ambiente. (p.67).

Su concepto de norma me agradó: “¿qué son las normas? Expectativas recíprocas de conducta” (p.44).

También: “¿Qué es una institución proactiva? La que se anticipa al futuro, la que crea el futuro, la que proyecta para el futuro, y cuando se producen los cambios está preparada, porque de alguna manera los ha gestionado” (p.29).


Celaya, Gto. Julio de 2009


PROPUESTA DE UN SEMINARIO TALLER PARA REDACTAR LIBROS DE TEXTO

(IT de Zitácuaro)

Coordinado por el M.C, Juan Manuel Chabolla Romero

Días disponibles: lunes, martes y miércoles (De una o más semanas).

Participantes: no más de diez personas (para realimentarlos bien)

Número de horas presenciales por día: 6 horas. (Más 2 horas de asesoría).

Honorarios: $2,300.00 por día. Además de transporte, hospedaje y alimentación.

Lugar de trabajo: Sala amplia, alejada del ruido, bien ventilada e iluminada, con mesas y sillas, pintarrón, una computadora con impresora y servicio de Internet.

Para la primera sesión, cada participante llevará consigo un escrito donde explique qué libro de texto está elaborando, de acuerdo a qué plan de estudios y cuáles son sus motivos para hacerlo. (Entregar un original al coordinador y una fotocopia a cada uno de los participantes).

Para la última sesión, cada participante llevará consigo un capítulo terminado, con todo y su aparato didáctico. (Entregará un original al coordinador y una fotocopia a cada uno de los participantes).

Entre la primera y la última sesión habrá reflexión, lecturas comentadas, trabajo individual,  diálogo crítico y análisis de los avances de los participantes.

Para efectos de este Seminario Taller, un libro de texto podrá ser elaborado por una, dos y hasta tres personas.

Materiales de consulta: Cómo redactar textos para el aprendizaje, escrito por J. Manuel Chabolla R. y publicado por la editorial Trillas en 1995 (o en  reimpresiones posteriores); cualquier otro libro de redacción que cada quien juzgue conveniente, diccionarios de la lengua, de sinónimos y de la especialidad, así como materiales para consulta de la disciplina en cuestión.


Estoy a sus órdenes.

Celaya, Gto. 30 de marzo de 2009.


Erich Fromm (1984) Sobre la desobediencia. Barcelona. Paidós

(Resumen de JMCHR. Octubre de 2008)


Nota preliminar

Esta nota introductoria está firmada por Annis Fromm, hacia 1981 en Locarno, Suiza y afirma que, en este libro su autor adopta una postura crítica frente al “sinsentido común”.

En las siguientes páginas Fromm (1921-1989) analiza el significado de obedecer a la naturaleza humana y a los fines de la sociedad humana pero al mismo tiempo ser desobediente a toda clase de ídolos e ideologías políticas.

I-             La desobediencia como problema psicológico y moral.

Durante siglos las autoridades políticas, religiosas y hasta familiares han insistido en que la obediencia es una virtud y la desobediencia es un vicio; y sin embargo, escribe Fromm, “la historia humana comenzó con un acto de desobediencia, y no es improbable que termine por un acto de obediencia” (p.9).
De acuerdo con el mito griego de Prometeo, quien se roba el fuego, y con el mito hebreo de Adán y Eva, que comieron del fruto prohibido, los seres humanos emergieron de una armonía prehumana, fueron capaces de dar el primer paso a la libertad desobedeciendo a los dioses y tuvieron que aprender a confiar en sus propias fuerzas para llegar a ser plenamente humanos. 

Más adelante leemos:
El hombre continuó evolucionando mediante actos de desobediencia. Su desarrollo espiritual sólo fue posible porque hubo hombres que se atrevieron a decir no a cualquier poder que fuera, en nombre de su conciencia y de su fe, pero además su evolución intelectual dependió de su capacidad de desobediencia –desobediencia a las autoridades que trataban de amordazar los pensamientos nuevos, y a la autoridad de acendradas opiniones según las cuales el cambio no tenía sentido- (p.11)

En la actualidad nuestro pensamiento político y social está muy atrasado en comparación con la ciencia y si la humanidad llega a suicidarse  será en obediencia a las pasiones arcaicas del temor, odio y codicia; “porque obedecerá a clisés obsoletos de soberanía estatal y honor nacional”.
El autor precisa que no toda desobediencia es una virtud, ni toda obediencia es un vicio, sino que existe una relación dialéctica entre obediencia – desobediencia. La tragedia de Antígona es un ejemplo de lo anterior: Ella muere por obedecer un mandato de los dioses (enterrar a los muertos) y desobedecer al rey (dejar insepulto a su hermano que se levantó contra el poder político).

Fromm distingue entre la obediencia autónoma y la obediencia heterónoma. La primera consiste en obedecer a mi propia razón o convicción y esto constituye una afirmación de lo que es auténticamente mío. En cambio la obediencia heterónoma consiste en obedecer a una persona, institución o poder ajenos a mi propia convicción y esto constituye una sumisión que implica abdicar de mi autonomía. 

Más adelante el autor llega al tema de la conciencia y es natural, dado que cualquier acto de obediencia o desobediencia es una decisión y para que ésta se dé, ha de intervenir necesariamente la conciencia. Pero, contra lo que se acostumbra, Fromm distingue entre la conciencia autoritaria y la conciencia humanística.
La conciencia autoritaria es la voz internalizada de una autoridad a la que deseamos agradar y tenemos miedo de desagradar; Freud la nombra el super-yo.
En cambio la conciencia humanística es la voz interior de todo ser humano e independiente de sanciones y recompensas externas.
                       
La conciencia humanística se basa en el hecho de que como seres humanos tenemos un conocimiento intuitivo de lo que es humano e inhumano, de lo que contribuye a la vida y de lo que la destruye. Esta conciencia sirve a nuestro funcionamiento como seres humanos. Es la voz que nos reconduce a nosotros mismos, a nuestra humanidad. (p.13).

La obediencia a la conciencia autoritaria tiende a debilitar la conciencia humanística, la capacidad de ser uno mismo y de juzgarse a sí mismo.
Por otra parte, es necesario aclarar que la obediencia a otra persona no es necesariamente sumisión y para entenderlo el autor distingue la autoridad racional, de la irracional. La autoridad racional, trátese de un maestro, un capitán de barco o algo semejante, actúa en nombre de la razón y ésta, por ser universal, podemos acatarla sin someternos.
¿Por qué el ser humano se inclina tanto por obedecer y le cuesta trabajo desobedecer? – se pregunta Fromm y más adelante se responde- Porque mi obediencia me hace participar del poder que reverencio, y por ello me siento fuerte. En cambio para desobedecer necesito el valor de estar solo y de equivocarme. Sólo cuando una persona ha salido del regazo materno y del mandato paterno y ha emergido como ser pensante y emocional, puede tener el valor de decir no al poder y desobedecerlo.
El miedo a la libertad también puede impedirme decir no al poder. Entonces “la libertad y la capacidad de desobedecer son inseparables; de aquí que cualquier sistema social, político y religioso que proclame la libertad pero reprima la desobediencia, no puede ser sincero” (p.16).
Otra razón por la cual es tan difícil desobedecer a la autoridad es que durante la mayor parte de la historia humana la obediencia se identificó con la virtud y la desobediencia, con el pecado y su carga de culpa.
Hasta aquí llega el resumen de este capítulo.

Después de leer este texto y relacionarlo con otros que me han llegado, me queda claro que es necesario tener presente aquél principio de ama y haz lo que quieras, porque no harás nada que perjudique en ninguna forma al ser amado; vivir de acuerdo con mi conciencia humanística; atreverme a decir no, cuando no estoy de acuerdo, a dudar de todo; ser fiel a mi voz interior y en vez del sinsentido de la culpa, ser responsable de mis actos y de mis omisiones. Es decir, responder por lo que haga o deje de hacer, sólo  ante quienes tengan el derecho de pedirme cuentas.